La música en tiempos de pandemia: Renovarse o morir

En el último post os hablamos sobre la iniciativa “El último concierto”, creada por las salas de este país para denunciar la mala situación que el sector de la música está viviendo actualmente, en especial el sector del directo. Las salas de todo el país llevan cerradas 8 meses y las perdidas de este sector van en aumento.

Otro de los movimientos que se han dado a conocer durante esta situación es Alerta Roja Eventos , según esta plataforma en España están en juego cerca de 700.000 puestos de trabajo.

La situación de la industria es muy crítica con salas cerradas, festivales cancelados y un número muy bajo de conciertos, las únicas opciones que les quedan a los profesionales del sector, tanto trabajadores como artistas, es el mundo digital.

Livestreaming

Con la llegada de la pandemia los artistas tardaron muy poco tiempo en convertir sus redes sociales en sus nuevos escenarios, ya fuera a través de Instagram, Facebook o Youtube entre otras.

Uno de los casos de Streaming y LiveStreaming más curioso es el que vivieron el grupo de Barcelona “Stay Homas”. Empezaron a emitir a través de sus redes canciones tocadas en la terraza de su casa para hacer más ameno el confinamiento. Fue tal su éxito que para 2021 ya tienen cerrada una gira que los llevará por varios países de Europa y de Sudamérica.

Los  Livestreaming pueden ser gratuitos o bien de pago. El precio dependerá de varios parámetros pero sobre todo de la repercusión que tenga el artista y de la calidad de la emisión (por ejemplo, si intervienen otros profesionales o si solamente te conectas en tu casa con tu móvil).

We Are Sound: Let’s save the industry

En estos momentos para que la industria sobreviva hay que empezar a utilizar la tecnología. Por eso cada vez son más las empresas y los startups que se suman a estas iniciativas.

Un ejemplo es We Are Sound que hace poco lanzó un nuevo proyecto llamado DIUO. En éste se emiten conciertos con la fórmula de pago bajo demanda y permiten hacer eventos de forma regular, pero siempre asegurando una calidad de producción alta. Por lo que, aparte de dar salida a los artistas, también ofrecen una alternativa a técnicos de sonido, cámaras, mezcladores, etc a quienes les ofrece trabajo participando en los proyectos.

De hecho, su idea es que poco a poco las salas se vayan uniendo a esta iniciativa y que les permitan grabar los directos en sus instalaciones para que así la experiencia del publico sea aún mejor, aunque sea desde casa.

Además, esta empresa destina el 10% de cada entrada vendida a los músicos, autónomos y salas de conciertos que tienen problemas para sobrevivir en estos momentos.

Empresas como ésta tienen muy claro que el livestreaming ha venido para quedarse y que la industria musical tendría que empezar a adaptarse a estas nuevas circunstancias.

Otro ejemplo sería Cockerton, quien junto a Elk Audio lanzarán Aloha, una empresa que busca encontrar soluciones a los inconvenientes que hay ahora mismo para que los artistas puedan ensayar sin tener que reunirse todos en persona.

Ya se está barajando la posibilidad de que se pueda llegar a vender merchandising o que puedas tener un encuentro virtual con el artista (lo que se conoce como un meet & greed) en los livestream.

Tendremos que estar atentos para ver hacia donde evoluciona esta nueva etapa para la industria. Aunque está claro que esperamos que tarde o temprano podamos volver a disfrutar de un buen concierto en directo.